El pasado 23 de enero se presentó el Estudio Inmobiliario elaborado por el servicio de estudios de Catalunya Caixa.
Josep Oliver, Catedrático de Economía Aplicada de la UAB, autor del estudio confirmó en la presentación que el mercado inmobiliario sufrirá ahora el shock demográfico adverso provocado por la crisis: la salida de inmigrantes y el retraso en la emancipación de los jóvenes que provoca el paro, unidos al envejecimiento de la población, reducirán la formación de nuevos hogares, de forma que las nuevas viviendas que aún se construyen bastarán para cubrir sus necesidades, aunque la promoción inmobiliaria está en mínimos históricos.
Según el señor Eduard Mendiluce, director del área inmobiliaria de Catalunya Caixa, “la economía ha empeorado sustancialmente desde mediados del año pasado, cuando se estaba reduciendo el stock de viviendas invendidas y preveíamos una recuperación más rápida del sector”
El señor Oliver explicó que actualmente hay en España 818.000 viviendas sin vender (19.000 más que hace un año), de las que 704.000 pueden ser primeras residencias, y el resto, de uso turístico. El aumento del stock se debe a que el sector inmobiliario sigue acabando viviendas iniciadas hace dos años (unas 150.000 en el 2011), mientras que sigue cayendo la demanda, de forma que las compraventas se redujeron un 43% en los tres primeros trimestres de 2011 respecto a 2010. Catalunya ha vivido el mismo proceso, de forma que el stock de viviendas invendidas ha aumentado en 4.000 unidades, hasta las 107.000 viviendas.
Para el autor del estudio, el alquiler podría dar un impulso adicional a la demanda de vivienda: actualmente sólo el 17% de la población vive en alquiler, frente a la media del 33% de la UE, aunque 600.000 jóvenes que trabajan y tienen ingresos suficientes siguen viviendo con sus padres.
(Fuente: La Vanguardia)